Presión alta: qué es, por qué aparece y qué hacer
La presión alta casi nunca duele, y ese es justamente su problema. Se llama hipertensión y consiste en que la sangre empuja contra la pared de las arterias con más fuerza de la que corresponde, todos los días, durante años, mientras la persona se siente perfectamente bien.
La cifra de arriba mide el empujón del corazón al contraerse; la de abajo, la presión que queda entre latido y latido. Cuando ese empujón se mantiene alto, el corazón trabaja contra más resistencia y las arterias se endurecen. Lo que sigue —infarto, accidente cerebrovascular, daño renal— aparece sin aviso previo.
En Chile, la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 encontró un 27,6 % de sospecha de hipertensión en adultos, prácticamente igual en hombres y mujeres2. En el mundo son cerca de 1.400 millones de adultos entre 30 y 79 años, y unos 600 millones —el 44 %— no saben que la tienen1.
- Umbral habitual
- 140/90 mmHg o más, confirmado en mediciones repetidas1.
- Cuánta gente en Chile
- 27,6 % de los adultos: 27,5 % en hombres y 27,7 % en mujeres2.
- Cuántos lo ignoran
- El 44 % de los adultos con hipertensión en el mundo no sabe que la tiene1.
- Qué se siente
- La mayor parte del tiempo, nada. Por eso se mide en vez de esperar señales.
Por qué se la llama la enfermedad silenciosa
De cada tres adultos de 30 a 79 años en el mundo, uno tiene la presión alta; en cifras, alrededor de 1.400 millones de personas en 2024. De ellas, unos 600 millones desconocen su condición, y buena parte de las que sí lo saben no la tiene controlada1. En Chile la proporción es del mismo orden: 27,6 % de sospecha de hipertensión según la última Encuesta Nacional de Salud, que la define por autorreporte, tratamiento médico o un promedio de tres tomas sobre 140/902.
Ninguna de esas personas se siente enferma. La hipertensión no produce dolor mientras hace su trabajo, y la única forma de encontrarla es medirla: en el consultorio, en la farmacia o en casa con un aparato validado.
Cómo se manifiesta la presión alta
Cuando aparecen síntomas, suelen ser inespecíficos: los tiene mucha gente sin hipertensión, y mucha gente con hipertensión no tiene ninguno. Por eso ninguno reemplaza al tensiómetro.
- cifras sobre 140/90
- Es el único signo que realmente define el cuadro. Se confirma con mediciones repetidas, en días distintos y en reposo: una toma aislada después de subir escaleras o de una discusión no diagnostica nada.
- dolor de cabeza en la nuca
- Se asocia popularmente a la presión alta, sobre todo en la mañana. Puede acompañar cifras muy elevadas, pero su ausencia no descarta nada y su presencia tampoco confirma: la mayoría de los dolores de cabeza tiene otra causa.
- zumbido en los oídos
- Aparece con frecuencia en el relato de quienes descubren que tienen la presión alta. Es un síntoma poco específico y tiene página propia en este sitio, porque sus causas más comunes son del oído y no de la presión.
- la mayor parte del tiempo no da síntomas
- Este es el punto central. La hipertensión avanza sin molestias durante años, y por eso el control periódico de la presión es la medida más útil de toda esta página, más que cualquier lista de señales.
Qué la sube
Sal, más de la que se cree
La mayor parte del sodio no viene del salero sino del pan, los embutidos, los caldos concentrados y los alimentos procesados. Reducirlo baja la presión de forma medible en semanas.
Peso y sedentarismo
El exceso de peso aumenta el volumen que el corazón mueve y la resistencia de los vasos. La actividad física regular baja la presión incluso sin bajar de peso.
Alcohol y tabaco
El alcohol sube la presión de manera dosis-dependiente. El tabaco la eleva en cada cigarrillo y daña la pared arterial de forma acumulativa.
Edad, herencia y otras causas
Las arterias se endurecen con los años y la historia familiar pesa. Una minoría tiene una causa secundaria —renal, hormonal, farmacológica— que el médico busca cuando el cuadro no cuadra.
Cómo se aborda
- medir la presión en casa
- Con un aparato de brazo validado, sentado, con la espalda apoyada y el brazo a la altura del corazón, después de cinco minutos de reposo. Dos tomas separadas por un minuto, mañana y tarde, durante varios días. Ese registro escrito vale más en la consulta que una toma única en el box.
- bajar el sodio
- Es la intervención alimentaria con efecto más directo sobre la presión. En la práctica significa leer etiquetas, moderar pan y fiambres, cocinar con hierbas en vez de cubos de caldo y desconfiar de lo que viene listo para calentar.
- omega 3, ajo y remolacha
- Es la parte donde hay que separar lo que se sabe de lo que se promete. Una revisión sistemática sobre ajo en personas hipertensas concluyó que no hay evidencia suficiente para determinar si reduce la mortalidad o los eventos cardiovasculares; sobre las cifras, dos ensayos con 87 pacientes en total sugirieron descensos de alrededor de 10 a 12 mmHg en la sistólica y 6 a 9 mmHg en la diastólica, con estimaciones imprecisas3. Es un alimento con un efecto posible y mal medido, no un antihipertensivo.
- tratamiento indicado por el cardiólogo
- Cuando los cambios de hábitos no bastan —y en muchos casos no bastan— existen familias de medicamentos con eficacia demostrada en reducir infartos y accidentes cerebrovasculares. Se toman todos los días, incluso sintiéndose bien, y la dosis la ajusta quien controla: suspenderlos porque la presión bajó es el error más común y más caro.
Cuándo consultar
Pide hora si
- Registras cifras sobre 140/90 en varias tomas de días distintos.
- Nunca te has controlado la presión y tienes más de 40 años.
- Hay hipertensión, infarto o accidente cerebrovascular en familiares directos.
- Estás en tratamiento y las cifras siguen altas pese a tomar todo.
- Aparecieron hinchazón de piernas, dolores de cabeza frecuentes o cambios en la visión.
Qué puede y qué no puede un suplemento
Los suplementos de esta categoría suelen combinar omega 3, extracto de ajo, coenzima Q10, magnesio o remolacha. Pueden acompañar una alimentación cardioprotectora, y algunos tienen efectos plausibles sobre la pared arterial. Lo que no hacen es controlar una hipertensión: la evidencia disponible sobre eventos duros —infartos, muertes— no lo respalda3.
El límite además es normativo. En Chile, el Reglamento Sanitario de los Alimentos prohíbe promocionar un suplemento con fines de diagnóstico, prevención o tratamiento de enfermedades4. Un producto que se ofrezca para regular la presión está incumpliendo esa norma, y el riesgo real no es el gasto: es la persona que deja su medicamento porque cree que ya tiene con qué reemplazarlo.
Preguntas frecuentes sobre presión alta
¿Cuándo se considera que la presión está alta?
¿Se puede tener la presión alta sin sentir nada?
¿El ajo baja la presión?
¿Puedo dejar el medicamento si la presión se normalizó?
¿Cuánta sal se puede consumir?
Fuentes de esta página
Esta página es información general y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. No sirve para diagnosticarte ni para cambiar por tu cuenta un tratamiento que ya te indicaron.
- Organización Mundial de la Salud. Hypertension (nota descriptiva) (2025). Número de adultos con hipertensión en el mundo y proporción que desconoce su condición.
- Ministerio de Salud de Chile, Departamento de Epidemiología. Encuesta Nacional de Salud 2016-2017: primeros resultados (2017). Sospecha de hipertensión en Chile y criterio de medición usado en la encuesta.
- Cochrane Hypertension Group (Stabler SN y cols.). Garlic for the prevention of cardiovascular morbidity and mortality in hypertensive patients (2012). Evidencia insuficiente sobre eventos cardiovasculares; descensos de presión medidos en 87 pacientes.
- Ministerio de Salud de Chile. Reglamento Sanitario de los Alimentos, Decreto N° 977/96, Título XXIX (act. 2024). Artículo 536: prohíbe promocionar un suplemento con fines de diagnóstico, prevención o tratamiento.
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El zumbido en los oídos, que aparece en muchos de estos relatos, está explicado aparte. Y la categoría de presión arterial muestra lo que distribuimos para acompañar estos hábitos.